La OMC nace en 1995 mediante el acuerdo de Marrakech. Los principios de la Organización son los siguientes:[1]
-Se promueve el trato no discriminatorio tanto para empresas estatales como extranjeras.
- Las naciones intentan otorgar similares concesiones las unas a las otras.
- Las negociaciones y los procedimientos deben ser justos, abiertos y deben estar regidos por reglas similares.
- Se reconoce la necesidad de discriminación positiva a los países subdesarrollados.
La aplicación práctica de estos principios en la realidad mundial no escapa al debate y a la reflexión. En el propio sistema interno ya se advierten algunas imperfecciones. Por ejemplo, el inicio de las negociaciones puede ser acordado por mayoría simple a falta de consenso (artículo IX)y aunque 1persona = 1voto, las potencias dominantes resultan favorecidas.[2] Baste este ejemplo gráfico para corroborar lo dicho: En la cumbre de Hong Kong la delegación de Europa estaba compuesta por 832 personas, la de Estados Unidos por 356 y la de Japón por 229. Comparemos estos datos con la representación de Bolivia 7, Ruanda 7, Gambia 2 o la Republica Centro Africana que no tenía ningún representante.[3]
Por otro lado, debe considerarse que la OMC ha facilitado a países subdesarrollados ser escuchados y considerados en el comercio mundial pues los países desarrollados tienen ahora que estimar los intereses de países que no eran tenidos en cuenta anteriormente para la toma de decisiones. Según datos de la propia OMC más de 1500 millones de personas se han incorporado al comercio mundial desde su nacimiento.[4]
Puede considerarse que al menos las grandes potencias tienen ahora mecanismos que las frenan. Sin embargo los críticos consideran que los principios expuestos son una mera declaración de intenciones al considerar que las políticas de la OMC favorecen solo a los países más ricos.[5]
El comercio mundial se ha triplicado pero no necesariamente a favor de las naciones débiles.[6] De hecho, las normas de la OMC pueden llegar a tener un gran impacto en estas economías. Ghana, por ejemplo, maneja poco dinero en efectivo y tiene una sustanciosa deuda pública. Como condición de sus préstamos debe seguir las reglas de ajuste estructural impuestas por el FMI lo que generalmente significa recorte de subvenciones para la agricultura local o la industria, la apertura de su mercados, la bienvenida a la privatización; y como consecuencia de todo ello la pobreza en el sector agrícola de estos países, que no pueden competir contra importaciones más baratas provenientes de países desarrollados.[7]
En contraposición a esta visión insolidaria encontramos las palabras de Peter Sutherland (Director General del GATT y de la OMC, de 1993 a 1995), quien advierte que la OMC “no fue concebida como una agencia de desarrollo.”Analizando la actual situación de África advierte que “sus fracasos no son culpa de la OMC”. El problema es que el continente no ha sido capaz de participar en la globalización, no tiene infraestructuras, ni formación ni educación y además sus gobiernos son corruptos.[8]
Entonces, ¿Quiénes son los grandes beneficiados de este “acuerdo para la igualdad”? Los países subdesarrollados tienen, al menos, un foro donde poder manifestarse y gozan de algunas ventajas que antes no eran ni siquiera pensadas.[9] Sin embargo, parece que el poder y el dinero siguen siendo de otros. ¿Existe un fallo en el sistema? ¿debe corregirse o no? En caso afirmativo, ¿se quiere corregir…?
[1] G Hidayat, ‘WTO and Neoliberalism’[2008]Dedynhidayat.blogspot.com
[2] M García, ‘ La OMC en el marco de la globalización capitalista’(2001) 3 Derechos para todos
[3] New Internationalist Magazine, ‘Junk the WTO’ (2006) 4(388) New Internationalist Magazine
[5] Considérese interesante la suspensión de la Conferencia de la OMC en Seattle por, entre otros motivos, el descontento de los países del Sur al no ser invitados mayoritariamente a las llamadas reuniones de “sala verde” previas a la Conferencia y posteriormente verse condicionados a firmar un borrador de Declaración en la que no habían participado.
[7] n3
[8] Universia-Knowledge@Wharton, ‘La OMC a merced de los países desarrollados’(2007)
[9] B Ramsey, 'WTO membership is a trade-off for nations'[2008] Seattlepi Business
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